domingo, 19 de febrero de 2017

NIEVES TORRES SERRANO (17-12-2013)


Querida Nieves

Una vez comenzada la guerra, la JSU de Madrid se extendió por todas las localidades del territorio libre republicano, donde organizar a los jóvenes para la respuesta al fascismo en defensa de los valores democráticos republicanos. En 1937 ya tenía una organización en Venturada, el pueblo de Nieves Torres y, con ella, a una nueva de sus militantes.

Era delgada, muy guapa y tenía una envidiable capacidad de organización.

Nosotras no coincidimos en la guerra. Nos conocimos en el departamento de menores de la cárcel de Ventas, donde también estuvieron Victoria Muñoz, Martina Barroso y Ana López, tres de nuestras queridas Trece Rosas. A ella la juzgaron pocos días después de fusilar a las menores y traía la Pepa como pena, pero se la conmutaron como a mí. Éramos menores de edad también nosotras y seguro que algo tuvo que ver aquella horrible ejecución para que después nos perdonaran la vida a nosotras y a tantas compañeras.

Cuando podíamos escaparnos del departamento de menores, fuimos alguna vez a la celda de Matilde Landa, donde tenía el material de su oficina para ayudar a las presas a hacer solicitudes, conmutaciones, etc. A Rosario Sánchez “dinamitera” se lo arregló ella.

Yo salí de Ventas en el 41, pero Nieves estuvo 16 años seguidos en distintas cárceles de mujeres.

Mucho tiempo después, en los primeros tiempo de la democracia, Nieves estaría junto con otras compañeras como Petra Cuevas, Piedad Arribas, Aurora Villena, Paquita Martín y muchas resistentes más, solicitando al Ayuntamiento la primera placa para homenajear a las 13 Rosas en el cementerio del Este. Y allí continuó yendo todos los 5 de agosto. 

Muchas gracias Nieves, por tu generosidad, tu compromiso, tu lealtad y tu valor. Te echaremos en falta siempre.

Nieves Torres Serrano, nació en Venturada (Madrid) en 1918.

Falleció el día 17 de diciembre de 2013 en Madrid.


Concha Carretero. Militante de la JSU (Carta publicada en Mundo Obrero el 17/12/13


"¿Qué hizo Nieves para convertirse en una presa tan veterana? Nunca lo he sabido. He hablado a menudo con Marisa Manchado sobre ello y, o bien no lo sabe o calla. De hecho, Marisa solía bromear sobre el asunto. Cito de memoria o, más bien, recreo: “Mi madre cuenta que se libró del fusilamiento porque, cuando nombraban a las Trece Rosas, fue al cuarto de baño”. Hubiera sido la rosa número catorce si esta simpática anécdota fuera cierta.
Solo hablé con Nieves una vez, fue hace pocos años, en la presentación de un libro de poesía de su hija. Me asombró que recordara con precisión a unos tíos míos (primos de mi madre) que habían participado y caído heroicamente en la resistencia de Madrid, “los Guerra”, como ella decía, y de los que nunca tuve noticia más allá de algún vago comentario de mi madre que, por su parte, no comulgaba con sus ideas.
Solía bromear con Marisa Manchado (compositora, amiga y compañera de no pocas andanzas): “Si tú naciste a primeros de julio de 1956 y tu madre estuvo presa 16 años, una simple cuenta nos indica que salió en 1955, o sea, que lo tuyo fue casi un rapto de pasión nada más salir, quizá en la puerta de la cárcel.” ¡Cómo no recordar la obsesión por el amor y el sexo que ha contado Marcos Ana nada más salir de su larguísimo presidio!"

Nieves Torres, Concha Carretero, Rosario Sánchez y María Vergara
en el Homenaje a las Trece Rosas el 5 de agosto de 2007

"Es detenida el 15 de mayo de 1939 al ser delatada por otro militante de la JSU, Antonio Sebastián, que la reconoce por la calle y la acusa de pertenecer al Comité Provincial de las JSU, aunque ella era una militante de base. Pasa primero un mes en la comisaría de Núñez de Balboa, donde le rapan el pelo al cero y es torturada, para ser trasladada en junio a la cárcel de Ventas. Los guardias que la trasladan le dicen a ella y sus compañeras que irían “a las tapias del cementerio”. El 12 de agosto es juzgada y condenada a pena de muerte junto a otros compañeros, acusados de la reorganización de elementos de la JSU y del PCE para cometer actos delictivos contra el orden social y jurídico de la nueva España. El 9 de septiembre son fusilados 27 miembros de dicho expediente. Sólo se libran las tres mujeres acusadas: Antonia García, Antonia Hernández y Nieves Torres, menores de edad, probablemente a causa de la conmoción que causó el fusilamiento de las Trece Rosas en el proceso anterior."

sábado, 18 de febrero de 2017

ÁNGELES ORTEGA GARCÍA MADRID (08-11-2015)


Conocer a Ángeles García Madrid fue todo un privilegio. Hasta la fecha de su fallecimiento, el 8 de noviembre de 2015 a los 97 años, mantuvo su mente lúcida, aunque en los últimos meses, debido a su avanzada edad, comenzó a peder la memoria, que no los recuerdos.
Javi Larrauri, buen amigo suyo, indagó en la biografía de Ángeles para el documental Mujeres republicanas. En su memoria, con todo nuestro cariño y respeto:


Nace en Torrejón de Ardoz, pero a los pocos meses de nacer, su padre, ferroviario, pide traslado y marcha con toda la familia a vivir a Madrid. Durante su niñez es una chica rebelde, la única que monta en bicicleta y juega al fútbol en todo el barrio. A los 13 años comienza a trabajar de sastra en un taller de costura para ayudar económicamente a su familia, cobrando una peseta diaria. Trabaja todos los días de la semana, aunque los domingos no se los pagan. Allí despierta su interés por la poesía cuando una oficiala le muestra un poema que le había escrito un pretendiente. Así, al nacer su sobrino, contando únicamente con 13 años, le escribe un poema con acróstico dando comienzo a su actividad como poetisa, que la acompañará el resto de su vida.
En 1934 a los 16 años, coincidiendo con la época de la revolución minera en Asturias, entra en el Círculo Socialista, animada por un vecino y comienza a interesarse por la actualidad política española.
Cuando se produce el golpe de estado, Ángeles tiene 18 años, y entra a trabajar en un taller de costura que se dedica a fabricar uniformes para la 49 Brigada Mixta, donde tiene a 30 mujeres a su cargo. Al marchar los hombres al frente, Madrid se queda sin transporte en metro y tranvía. Las JSU piden voluntarios para cobradores de tranvía y Ángeles pasa los últimos 8 meses de guerra desempeñando ese trabajo junto a su amiga Julia Conesa, una de las Trece Rosas. Al terminar la guerra, permanece 20 días más trabajando como cobradora de tranvía, ya bajo el mandato franquista, hasta que es expulsada.
El 14 de mayo de 1939, ella y su madre son detenidas en su domicilio junto a 25 de los 30 residentes del inmueble, debido a la acusación de otro de los vecinos. Su padre había sido detenido previamente y encarcelado en Comendadoras, donde pasa 5 años en prisión, tras los cuales es puesto en libertad al sobreseerle la causa por no encontrar ningún motivo para acusarle de nada.
Pasa 20 días en el centro de detención de Almagro, donde es golpeada y presencia diariamente torturas a otros compañeros. Permanece en una sala contigua a la utilizada para interrogar y torturar a los detenidos. Durante su estancia allí, uno de los detenidos se quita la vida arrojándose por la ventana, después de haber sufrido brutales torturas. Después de Almagro pasa a la cárcel de Ventas, en los mismos tiempos que las Trece Rosas. Es ubicada en la Galería Primera Derecha, de penadas a muerte. Allí presencia una epidemia de disentería entre los niños, y llega a ver 4 ataúdes blancos con niños en el locutorio de la prisión.
En mayo de 1940 es juzgada y condenada a doce años de prisión por “auxilio a la rebelión militar”. Permanece encarcelada en Ventas hasta el 14 de mayo de 1940. En esa fecha es trasladada a la prisión de Tarragona junto a otras compañeras en un viaje en tren de 48 horas encerradas en un vagón para ganado. Una vez en el destino, un presidio dirigido por las monjas oblatas, tienen que dormir en el suelo y entre una plaga de ratas que invade la prisión.
De allí es trasladada primero a la prisión de Les Corts en Barcelona y posteriormente a la de Gerona, donde pasa un año y 4 meses, los 8 últimos en la enfermería de tuberculosis, aunque ella lo que padece es anemia.
En febrero de 1942 es puesta en libertad gracias a un decreto de indulto y regresa a Madrid en libertad condicional.
Ha pasado 3 años en prisión y 13 años en libertad condicional, teniendo que presentarse cada 15 días a la guardia civil o la policía y sufriendo registros continuos en su domicilio donde le rompen los libros que encuentran, aunque no sean de contenido político.
Tras salir en libertad forma parte de la Asociación de ExPresos y Represaliados Políticos Antifranquistas.
Publicó varios poemarios ( "Al quiebro de mis espinas (poemas desde la cárcel)", "Aguas revueltas", "Títere de corcho", "Pasos tranquilos" y "De la memoria... y otras cosas") aparte del libro testimonial “Réquiem por la libertad” donde relata su paso por prisión.






Fotos del archivo personal de Ángeles García Madrid y Javier Larrauri



El historiador Fernando Hernández Holgado, traza un amplio semblante, acompañado de fotografías y una entrevista en audio con Ángeles Ortega García Madrid, perteneciente al excelente trabajo de Memoria de Les Corts, Prisión de mujeres. Barcelona 1939-1955.



 Intervención de Ángeles García Madrid en el VI Homenaje a las victimas
 de la represión franquista en Madrid. Abril de 2012.






A QUIEN CORRESPONDA DISPONER DE MI CADÁVER

Rechazo las legiones de gusanos
Abriendo tortuosa galería,
Desfigurándome la anatomía
Y corroyéndome de pies a manos.

Yo me inclino por las lenguas de fuego
En coloquio razonable y discreto.
Con mi cuerpo bien muerto y bien sujeto,
Considero más razonable el juego.

Dispongo que no guarden la cajita
De cenizas, que espera el columbario.
Prefiero recorrer el paso vario
Hasta la mar, que es la fosa finita.

Quiero marchar por la lengua canora
De un río que me lleve a mi destino.
Allí una vez, no quiero más camino.
Habré llegado al fin. En buena hora.

Mas, por si la frontera de mi alma
Se halla en lugar que mi mente no alcanza,
Voy a dejar un hueco a la esperanza.
Tal vez así el Señor me dé la calma


22-VII-77. Madrid. Firmado: Ángeles Ortega


domingo, 5 de febrero de 2017